jueves, 27 de julio de 2017

FOTOS PN QUEBRADA DEL CONDORITO






BREVE VISITA AL PARQUE NACIONAL QUEBRADA DEL CONDORITO

Hicimos una breve visita al parque, ingresando por el paraje La Pampilla, de la ruta provincial nro 34, unos 7 kilómetros pasando el tradicional parador El Cóndor, viajando desde Nono-Mina Clavero.

El ingreso al parque no está correctamente señalizado, y cómo la ruta no es recta, no hay tiempo para indicar correctamente la maniobra, de disminución de velocidad e ingreso por la derecha del camino. Sería conveniente una mejor señalización vial, principalmente con indicación de menor velocidad y carteles advirtiendo el ingreso unos 300 metros antes.

Definitivamente el ingreso al parque es tosco, con muy poca cartelería, y por un camino de ripio, que se encuentra en muy buenas condiciones, existiendo solamente un pequeño tramo con “serrucho”, suave. Luego de un recorrido de 2,5 km se llega al “Centro Operativo Achala”, moderno, con un playa de estacionamiento grande y de pendientes suaves. El Centro es moderno, cuenta sala de interpretación, oficina de ingreso y asesoramiento y baños públicos (excelente mantenimiento).

En la oficina de ingreso se debe anunciar al grupo concurrente y que tipo de caminata se va a realizar. No se permite el ingreso al parque con el vehículo.

Existe un lugar de acampe, libre, a unos 800 metros de el Centro de Operaciones Achala, donde se puede ingresar con el vehículo, luego de obtener todas las autorizaciones necesarias y de rigor. Es obligatorio concurrir con carpa, bolsas de dormir adecuadas y calentador, ya que no está permitido prender fuego. Con relación al agua potable se puede llevar o también obtenerla del arroyo cercano, pero se recomienda utilizar algún elemento “potalizador”.

Las excursiones se realizan por senderos preorganizados, y señalizados convenientemente. Las principales son, los interpretativos 1) Sendero “Secretos bajo nuestros pies”, de una duración de 30 minutos y 2) Sendero “Piedra libre al zorro”(desde cerca de la estación 7). De aproximadamente 20 minutos. El primero con un recorrido de 1200 metros y el segundo de 750 metros. 3) Y el sendero principal de aproximación a los balcones de la quebrada. Este está marcado con estaciones, numeradas del 1 al 10. Desde la estación 10 se puede visitar los dos balcones principales, el norte y el sur, de la Quebrada del Condorito. Esta excursión tiene un tiempo estimado de 6 horas. Por tal motivo se recomienda el ingreso a las 9 hrs. Es de hacer notar que el tiempo estimado de recorrido entre las estaciones está estimado en 15 minutos. Los postes indicativos de las estaciones son de color blanco para la ida y de color anaranjado para la vuelta. Del Centro de visitantes hasta el Balcón Norte tenemos 6 kilómetros. Y de éste hasta el Balcón Sur, pasando por el Río de los Condoritos, 2,5 kilómetros.

Para la caminata larga se recomienda ropa y calzado acorde a la estación y a la caminata, sombrero, protección solar, ropa de abrigo y un litro y medio de agua. En caso de sacar agua de algún arroyo se recomienda llevar pastillas potabilizadoras.

No está permitido realizar escaladas y se debe retirar del parque todos los residuos generados. Y no se permite el ingreso de mascotas.

Por haber llegado tarde, solamente hicimos el recorrido Secretos bajo nuestros pies. El trayecto es de recorrido normal de baja dificultad, apto para todos los concurrentes. Es muy lindo y carteles de información mediante, se puede conocer y aprender las características que el trayecto pretende mostrar.

La limpieza de todo el sector visitado fue perfecta y la atención de los guardaparques presentes excelente. Y el comportamiento de los visitante, que era bastante importante, habiendo contabilizado permanentemente unos 25 vehículos en la playa de estacionamiento, muy bueno.

Recuerden, como último dato, que el abrigo a llevar es directamente proporcional a la época de concurrencia, pero igualmente por hacer excursiones de altura, aproximadamente 2000 metros, siempre es conveniente llevar una mochila, con el suficiente abrigo. En está época la temperatura puede bajar hasta 5 grados bajo cero. Pero se han registrado temperaturas de hasta 20 grados bajo cero. Y que el clima puede variar rápidamente y sin aviso.




lunes, 10 de julio de 2017

"LA EXCAVADORA" (Ciudad Jardín del Palomar)

Cuando los “Reyes” me trajeron la bici, con 10 años, una bici del tipo “inglesa”, empezaron mis raides, que por supuesto cada vez eran más largos y lejanos.

Con el tiempo un circuito tradicional, para mi, era ir por “la excavadora” hasta ciudad Jardín de Palomar. Por allí todavía no estaban hechos los grandes monoblocks de la actualidad, por lo que existía mucho espacio para hacer recorridos, por senderos de tierra, y no por asfalto. Los domingos por la mañana concurría a una de las varias canchas de fútbol (de 11) que había en la zona, para ver a mi equipo preferido, que no recuerdo ni como se llamaba ni como era su camiseta, pero que tenía un nro 5, de los tradicionales, que era muy bueno y era el “jefe” del equipo, aunque bastante veterano. Casi no perdían.

La excavadora, se extendía a los costados de la vía, para maniobras de carga, que unía los ferrocarriles de la zona, hoy una parte es ocupada por la amplia fábrica de autos.

En una época se uso como basurero a cielo abierto. Y para ese tiempo siempre se veía algún volcado de escombros y/o ramas. La zona era baja, inundable en días de lluvia, con algunas lomadas no muy altas hacia el norte. Según leí posteriormente y también escuche relatos de los pobladores antiguos de esa zona, allí se encontraba estacionado parte del ejercito de Rozas, y principalmente su artillería, que se encontraba semi-oculta por las hondonadas del lugar.

Según algunos vecinos el lugar se conocía como “la escavadora”, porque en un tiempo aparecieron muchas maquinas viales, de ese tipo, y durante un tiempo estuvieron excavando el lugar en busca de antigüedades de la citada batalla. Dicen que los cañones que se exhiben en el museo de Lujan fueron sacados de esa zona.


domingo, 9 de julio de 2017

PERROS EN LA IGLESIA DE ALPA CORRAL

Nos sucedió hace unos cuantos años. Estábamos acampando en el camping El Pinguino, en la localidad cordobesa de Alpa Corral. Faltaban pocos días para Navidad. No había casi nadie en el camping, ni en el pueblo. Todavía no se notaba su auge turístico.

El dueño del camping nos invita al pesebre viviente que se realizaba ese día en los jardines de la iglesia del pueblo.

Concurrimos. Estaba prácticamente todo el pueblo allí reunido. Todo en paz y muy tranquilo, y los concurrentes casi parientes/amigos entre todos. El pesebre excelente, mayores, niños, bebes, animalitos, el tradicional burrito, etc.

Luego venía la misa. Fuimos. Nos quedamos cerca de la puerta de ingreso, detrás de todos los feligreses. Hubo bautismos, confirmaciones, comuniones, casamiento y la tradicional misa.

En la entrada, teniendo como limite el dintel de la puerta, unos cinco perros, raza puros perros. No ingresaron al salón de la iglesia. Los concurrentes nada hicieron con ellos, no los echaron, no los topetearon, los esquivaron dignamente.

Empieza la misa, y la asistente del cura, va indicando los diferentes pasos a seguir. Los perros estaban sentados uno al lado del otro. “De pie”, y los perros se pararon…...”sentados” y se sentaron, y así durante toda la misa, sin ladrar, sin molestar, sin ingresar a la iglesia, y cuando la misa terminó, se retiraron mansamente………
Conclusión, los perros también fueron a estar con Díos.




sábado, 8 de julio de 2017

ALGUNAS HISTORIAS DE MI VIDA ENTRE LOS 5 Y LOS 10 AÑOS.

Todos estos relatos sucedieron entre mis 5 y 10 años de edad.
Antes de cumplir 6 años nos mudamos a Villa Bosch, en el suburbano bonaerense. Años 1952 a 1956.

1 – Empece a concurrir al colegio primario, en aquel entonces mi escuela era la nro. 59. (luego 16).
La escuela estaba frente a la plaza principal y constaba de casillas de madera, una por cada grado, más la biblioteca y la sala de maestros. La escuela estaba recién inaugurada, con anterioridad estaba en una casa familiar, donde se mezclaban los grados.
Luego fue construida la escuela de material, siendo el edificio el tradicional de la época.
Mi primer maestra fue la misma que mi maestra de 6to. Grado, en esa época el último (grado), ya que existía un primer grado inferior y uno superior.

2 – En esa época no había calles asfaltadas en Villa Bosch, solamente una calle, la principal, la Santos Vega, que estaba enripiada con algo de brea. Por ésta pasaba la única línea de colectivos de la zona, la nro. 6, que tenía de recorrido Villa Bosch (Desde La Loma) a San Martín (Estación del F.C.G.M.). (hoy línea 328). No había teléfonos, la iluminación de las calles eran lamparitas colgadas de los postes en algunas intersecciones de sus calles, casi no había veredas, algunas zonas de veredas tenían lajas, que tenían la inscripción de la Sociedad de Fomento. Entre las calles y las veredas existían zanjas, por donde circulaba abundante agua, principalmente en días de lluvia.

3 – Para ir al colegio los días de mucha lluvia, había que hacer un rodeo por la estación del Urquiza y al llegar a unas dos cuadras antes del colegio había que cruzar la intersección de la Santos Vega y 6 de septiembre, que no se podía porque era un río de agua. Por allí, en la época colonial, pasaba un arroyo que venía desde la zona actual de Caseros-Santos Lugares, entonces todos los alumnos esperábamos un colectivo 6, que gentilmente nos pasaba del otro lado!!!.

4 – No usaba botas de goma, sino galochas, sobre los gomycuer, los zapatos con suela de goma, irrompibles, que me los compraban dos números más grande, para que me duren unos años. De nuevos, mis padres le ponían algodones en las puntas para que no me “bailen”.

5 – En invierno las zangas con agua, se congelaban, los chicos jugábamos a ir caminado por el hielo, y era raro que se rompa, pero de vez en cuando alguno terminaba con los pies mojados.

6 – La ropa de invierno eran pantalones tipo bombachas, de franela, gris oscuro, que los hacia mi tía Elena, que era pantalonera de las dos o tres cadenas grandes del centro, inglesas. El pullover tejido por mi mamá, aprovechando toda la lana de los anteriores, que ya me quedaban chicos. Arriba el delantal blanco, la bufanda y el poncho.

7 – Iba al colegio de mañana, de 8 a 12 hrs. Cuando regresaba mi primer tarea era ir a la Panadería La Rosa, frente a la estación del tren, a comprar el kilo de pan francés. No lo pesaban y recibía 5 piezas. A veces había que esperar que el pan saliera del horno. Y siempre algún coquito me comía, como para atenuar el hambre.

8 – Otra tarea que tenía era ir a comprar kerosene, dos veces por semana. Se vendía en la calle. Carro a caballo que llevaba un tanque grande, iba a la misma esquina, a unas 6 o 7 cuadras de casa. Siempre había una larga cola, a veces de media cuadra. Necesitábamos el kerosene para abastecer a nuestra cocina Aurora.

9 – Una vez volví con fiebre del colegio. Esperamos que regrese mi papá de su trabajo, cerca de las 18 horas. Tomó algunos mates y fue a buscar al médico pediatra. Era el único que había que siempre iba a las casas, a hacer las visitas médicas. Su consultorio estaba en Santos Lugares, y no había transporte directo. Tomaba el tren Urquiza y luego tenía que caminar cerca de 30 cuadras hasta el consultorio. El médico tomó nota y le dijo que una vez que terminara de atender en su casa, empezaba a hacer las visitas. Vino a casa cerca de la medianoche. Tenía yo meningitis. El médico recetó penicilina, y le dijo a mis padres, es un remedio nuevo, pero le va a salvar la a vida. La única farmacia que lo vendía era la Franco Inglesa, famosa farmacia, pero que estaba en el centro de Buenos Aires. Espero mi papá el primer servicio de tren, 04:30 horas, luego el subte y espero hasta las 8.00 hrs en que se abrió la farmacia.
Cada cuatro horas una inyección. Llamaron a una enfermera que vivía a unas 5 cuadras de mi casa. No tenía problemas para venir, pero de noche había que ir a buscarla. El problema no era la inseguridad, no había, sino las jaurías de perros, algunos con rabia. Mi tío Cacho vino en ayuda y de noche iban mi tío y mi papá a buscar a la enfermera. Mi tío llevaba un palo con una bolsa de arpillera atada en una punta, embebida en kerosene y mi viejo, los fósforos listos para encender la bolsa. Si atacaban los perros era esa la defensa.

10 – Mi papá volvía de trabajar un día de invierno, tarde, muy frío, nublado y con poca iluminación. No había nadie por las calles. Cerca de casa fue atacado por una jauría de 6 perros, algunos parecían con rabia. Por suerte atinó rápidamente a subirse a un pilar de luz, de la casa de un vecino. Y allí paso casi dos horas, hasta que se fue la jauría. El vecino de esa casa, mientras tanto, lo miraba desde su ventana, y lo charlaba. Otra cosa no podía hacer. Luego lo invitó a pasar a la misma para reponerse.

11- A los diez años, para reyes, éstos me dejaron una bicicleta, rodado 26. Todavía la tengo. Eso si, de la original, solamente le queda el cuadro. Pero para mi es “mi bicicleta, la que me trajeron los reyes”.

12 – Los días nacionales, cómo el 25 de Mayo, Independencia, día de la Bandera, se celebraban en los mismos días en que “caían”. Si un 9 de Julio era un domingo, la fiesta colegial era ese domingo. A todas esas fiestas, las importantes, concurrían las autoridades del pueblo, Comisario y tropa, Jefe y empleados del Correo Argentino, Párraco y demás curas, Jefe y tropa de Bomberos Voluntarios, la banda de la colectividad italiana, autoridades Municipales y Pedagógicas. Y por supuesto padres, abuelos, tíos, primos grandes, etc. Todos concurrían, vestidos para fiesta.
Y para el fin de la fiesta alfajores y caramelos para los chicos, repartido por la cooperadora escolar.

13 – Hacia La Loma, por lo que hoy sería la traza del Camino de Cintura, estaban las quintas, donde algunos fines de semana íbamos en bici, con mi padre, a comprar verduras.
Un día por allí, cayo un Gloster Meteor de la brigada de Palomar. Fuimos. Impresionaba el agujero donde se enterró uno de los motores. Desde mi casa unos segundos antes vimos pasar una escuadrilla, donde uno de los aviones se notaba incendiado.

14 – Un amigo de papá vivía a pocas cuadras de casa. Don Angel. Concurría mi viejo a visitarlo y yo lo acompañaba. Era muy agladable escucharlo hablar. Un día nos mostró su casa, con preocupación, por el medio de la misma, se observaba que toda la construcción se había hundido, bastante, su casa tenía techo de loza, que también se había tumbado. La explicación: por allí pasaba el arroyo que desembocaba en una lagunita, pasando mi casa, unas tres o cuatro cuadras. En el partizado de los lotes no se tuvo en cuenta todo ésto, el arroyo fue tapado con tierra y la laguna loteada un día que estaba ceca.

15 – A cuadra y media de mi casa, vivía don Luque. Primer habitante de la villa. Su casa ya existía antes del loteo, pues el era puestero de la estancia de los Bosch. Para mantener la misma y el lote, irregular que poseía, se tuvo que cerrar una calle, ya que hubiese pasado por el medio de su lote.
En su casa tenía antigüedades que encontró en la estancia, producto de la gran batalla de Caseros, entre los ejércitos del Gobernador Juan M de Rozas y Urquiza. Tenía fusiles, bayonetas y un cráneo con una espada clavada al medio. Por muchos años Don Luque manejo una estafeta postal, que estaba en su casa. En esa época no había carteros, por lo que la correspondencia había que buscarla y/o enviarla en su casa. Las bolsas postales las dejaba el tren a vapor, carreta, que pasaba por la villa a las 15 hrs. todos los días. Muchas veces iba a la estación a esa hora para verlo.

16 – En la esquina de casa vivía Eugenio, primo de mi mamá. Era operador de radio Splendid. El me llevó varias veces a la radio.

17 – A cuadra y media estaba la casa de mi tío abuelo Francisco y al lado de la misma, su galpón donde tenía su herrería. Yo pasaba muchas horas allí, viendo su trabajo. A veces me dejaba dar aire al fuego del coque, donde calentaba los hierros para modelarlos. También me gustaba el gasógeno, que con el acetileno usaba para soldar. Lo que mas me fascinaba de sus trabajos era cuando construía unas maquinas especiales para una fábrica de muñecas, que creo que estaba por Caballito. Mi tío había copiado una que era europea y la había mejorado.

18 – Los domingos iba a ver películas, generalmente de vaqueros, en el colegio de los curas. Donde hacían un sala de cine, juntando dos grados del colegio primario, en pantalla chica. Para ingresar había que mostrar que uno había concurrido a la misa de 9 horas y pagar una entrada, muy esfimera. La contraseña era un cartón con números en sus aristas, que los sacristanes marcaban con una perforadora, tipo de las que usaban los guardas de trenes y tranvías.

19 – Mi papá era boletero en partidos de fútbol en el estadio de River Plate. Toda nuestra familia era además socios de dicho club. Yo acompañe varias veces al viejo y lo ayudaba a vender las entradas. Luego nos juntábamos con mi mamá y mi hermano en la tribuna de socios. A veces teníamos que ir temprano, para poder estar en un sitio cómodo y protegido por el techo de la tribuna alta. Nos veíamos la tercera, la reserva y la primera……...creo que empezábamos a las 10 de la mañana y hasta las 17 horas. Luego al sector de socios, debajo de una de las tribunas a merendar, generalmente con mate.

20 – Mi papá siempre me regaló pelotas de fútbol, las números 5, de cuero. Por eso siempre era candidato a jugar partidos en el baldío de la esquina de casa, un cuarto de manzana. Pero igual como siempre fui patadura, era arquero de por vida!!!. Pero por llevar la pelota de cuero, siempre jugaba.

lunes, 26 de junio de 2017

COSAS DEL CAMPO Y LA CIUDAD.

Por los años 60, voy un día con mi grabador winco, a la casa de un compañero de trabajo, que vivía a unas 15 cuadras de casa, en el suburbano noroeste.

En su casa estaba de visita una sobrina que tendría 17 años, que vivía en un pueblo cercano a Pergamino. Presentación, grabado de discos, charlas y la esposa de mi compañero me “induce” a llevar a la joven al cine, al día siguiente. Se acepta.

La voy a buscar, tomamos el Urquiza eléctrico, y luego el subte. Bajamos en el centro de Buenos Aires, recorrido que hacía todos los días para ir a trabajar, o sea bien conocido. Caminamos por el andén hasta la escalera y yo casi automáticamente me subí a la misma, mientras seguía hablando……..por la mitad del recorrido, observo que mi compañera no estaba….y yo subía solo y hablando!!!!!. La chica se había quedado abajo, absorta mirando los escalones que se movían y subían…..no se atrevía a ingresar a la mecánica!!!. Tuve que salir, retroceder y regresar por la bajada hasta encontrarla. Luego de darle una seria de instrucciones, logré que subiera y triunfalmente llegamos a la cima.

Tiempo después, fui a visitarla. Al día siguiente de estar en su casa, toda la familia reunida, salimos en varios vehículos hacia las vías del tren, que pasaba cerca, a buscar unos yuyos y piedras. De repente todos estaban del otro lado del alambrado, hasta su abuela!, y yo, mirando el alambre pensando como se hace para pasar del otro lado!!!!. Obvio me tuvieron que ayudar.

En definitiva la escalera mecánica y el alambrado de las vías resultaron la misma cosa, obstáculos difíciles para las personas que no están acostumbradas a usarlos o sortearlos.

domingo, 18 de junio de 2017

1963: MI PARTIDO DE HANDBALL

Año 1963, jugaba al handball, en River Plate, en la división cadetes. Nuestro entrenador y DT el profesor Till.

Ese fue el primer año que River presentaba un equipo de cadetes, por lo que éramos un equipo de noveles, que habremos estado de la mitad para abajo.

Entre otros, recuerdo, como nuestros rivales, a Sociedad Alemana de Quilmes, Excursionistas, y los dos equipos de la Sociedad Alemana de Gimnasia de Villa Ballester.

Generalmente los partidos de locales los jugábamos en el gimnacio grande del Momumental, una hora después de los partidos de fútbol de la primera división, los días domingos. Por tal motivo siempre concurrían muchos hinchas. Se jugaba antes del partido de nuestra primera.

Partido contra SAG, de Villa Ballester, equipo “A”, el mejor del campeonato y líder en la clasificación.

Y además un gran acontecimiento “internacional”, debutaba en nuestro contrincante, un chico alemán, recién llegado para un intercambio escolar, y que de complemento, se constituyo en el primer pase internacional de nuestra liga!!!!

El profe Till, me llama previo al partido, y me dice “Vos jugas”, pero hay mejores…….”no, vos jugas porque sos obediente, lo vas a marcar hombre a hombre al alemán, te le pegas, y no lo dejes mover….”.

Y bueno, a la cancha, con mucho miedo, pero a obedecer, y a cumplir, a pesar que el profe siempre nos decía que no deberíamos marcar hombre a hombre.

El contrincante a marcar, sintió muy bien la misma, y se movía nerviosamente, sin poder desarrollar su muy buen juego incorporado. Marca muy dura, pero noble.

Agarre, tiro libre, lejos de nuestro arco. No puse los brazos altos, rodeando mi cabeza. Pelota sobre mi cara, entre la nariz y los ojos, desmayo, unos segundos totalmente dormido, y unos cuantos recuperando. El alemán un período fuera de cancha.

Vuelvo al juego, ataco, delante el chico, tiro al arco, mejor dicho a cualquier lado, brazo derecho derechito hacia adelante, y a la cara del ejecutor anterior. Manotazos.

Subo al tren Mitre, voy para el centro, me siento, y oh sorpresa el alemán de compañero…….íbamos al tribunal de disciplina, que estaba en la AFA.

Bueno, ese partido lo perdimos, pero allí nomás, por dos goles solamente……

EL LICENCIADO ARAN -GURHEN, PARASICÓLOGO?

Hace un largo año, sucedió ésta situación. Supongo que el nombre de Aran-Gurhen, relacionado con éste tema es ficticio.

En una radio local, cierto día, se presenta en un espacio, seguramente comprado, un señor como experto en curaciones de todo tipo, principalmente esas que la medicina tradicional no puede solucionar, cómo las del amor, las maldiciones, las intrigas, las enfermedades incurables, etc. El hombre muy hablador invita a concurrir a determinada casa, donde él, instalo su consultorio, donde sin cobrar nada, atenderá todos los casos difíciles, entregando también el agua bendita, que soluciona en mucho, a todos estos problemas. Invita a las personas que lo deseen a concurrir al día siguiente en horario de 9 a 13 hrs., para sus atenciones. Para justificar su excelente prestigio invita a los oyentes a comunicarse con él en ese preciso momento, en que está saliendo al aire.

Llama una señora, informando un terrible problema que está sufriendo con su marido. Empieza Aran-Gurhen a llevar la conversación, evidentemente hacia su conveniencia. Y llega a la conclusión de que una mujer rubia, conocida de la consultante, es el motivo del problema que tiene su esposo, y le informa, por el éter, que concurra ya a su consultorio, para tratar ese importante problema, antes que se vuelva más complejo y peligroso. Allí corta la comunicación.

Al día siguiente varias concurrentes al consultorio ambulatorio del licenciado, llaman preocupadas (a la radio) porque el sanador no se ha presentado en el consultorio y tampoco se lo ha visto desde la noche anterior, como así tampoco su viejo auto. Ha desaparecido.

Al poco tiempo llama la señora, la de la maldición de la amiga rubia?, quejándose pues lo está esperando al licenciado, para retirar el agua bendita y ciertos elementos prometidos, luego de ser atendida de urgencia, y de haberle dado todos sus importantes ahorros, al hablador, para ya poder iniciar la ansiada sanación de su marido……

Esto me hace recordar los viejos films del far-west, donde siempre aparecía en el poblado el vendedor del famoso elixir…..

Gente, hay que evaluar muy bien, todo lo que se dice y promete, estos generadores de cuentos del tío, saben como llevar muy bien una conversación y suelen convencer a los desprevenidos. Antes de caer en estas trampas consulte, a su médico de cabecera, a su sacerdote, al vecino policía, a un amigo instruido, por favor. Gracias.

sábado, 17 de junio de 2017

EL SR. PELOSSI, UN PELUQUERO DE BARRIO.

Por los años 60 concurría a la peluquería del Sr. Pelossi, sobre la calle Santos Vega, en la localidad de Villa Bosch, pueblo nacido del loteo de la estancia Bosch, sobre las vías del ferrocarril general Urquiza, con su estación del mismo nombre. Recuerdo vagamente su apellido, por lo que ahora lo nombro solamente como “Pelossi”.

El hombre era argentino de padres italianos, y tenía para contar, mientras atendía a sus clientes, muchas historias, casi todas de sus vivencias en la segunda guerra mundial, en Europa.

Y yo como erá ávido de esos relatos cada vez que concurría a solicitar sus servicios, le pedía que me cuente sus vivencias, única forma de poder sentir lo que había pasado en la guerra, historias que por esa época no se podían adquirir de otra forma, en mi casa no había aparato de televisión, y solamente lo que sabíamos era que por los 40-45 había existido una gran contienda internacional.

Seguidamente escribo sobre algunas situaciones que éste hombre vivió en su participación en dicha guerra.

El Sr Pelossi era argentino pero su padre quería que éste conociera su tierra original, Italia, a sus parientes, la forma de la vida allí, que siguiera aprendiendo el oficio de peluquero, que heredaba del mismo, etc. Y su padre lo envío a Italia, antes que empiece la segunda guerra mundial, a pesar que el hijo no quería ir.

Estando en Italia, empezó la contienda, y nuestro amigo quiso volverse, pero fue convocado al servicio militar, del que no pudo safar, atento un acuerdo internacional entre Argentina e Italia, según contaba, y en poco tiempo integraba el ejercito italiano.

Su regimiento fue enviado al África, y allí estuvo mucho tiempo, donde lo que recordaba era que avanzaban constantemente tomando aldeas, donde generalmente solamente quedaban mujeres, niños y ancianos.

Luego fue enviado con su regimiento al continente, más precisamente al frente ruso. En una gran batalla su regimiento quedó entre las fuerzas rusas y las alemanas, el contaba que nadie quería pelear, y si avanzaban los mataban los rusos y si retrocedían lo hacían los alemanes. Casi todos sus compañeros murieron y él quedo enterrado entre restos de soldados muertos, donde fue localizado por fuerzas rusas. Y se convirtió en prisionero de guerra.

Fue enviado a los campos de prisioneros en Siberia, donde tenían que trabajar haciendo los terraplenes y el tendido de las vías del tren transiberiano?. El frío era tan intenso que estaban los prisioneros trabajando solamente menos de 10 minutos y luego 15, cerca de las hogueras que se prendían con los restos de los árboles que se cortaban.

Vivían en barracas móviles, que iban transportando a medida que avanzaban las vías, dormían sobre el suelo. Los prisioneros eran hombres y mujeres de distintas nacionalidades, incluso rusos.

Sobrevivir, era por ejemplo, el poder despertarse entre los primeros que lo podían hacer, para revisar quienes habían muerto, para poder apropiarse de las cosas de los mismos, principalmente su ropa y calzado. Pero no había que tomar cosas muy buenas, porque sino, luego en las formaciones les eran quitadas por los guardias, que se parecían a los prisioneros, pero tenían armas y eran los primeros que se alimentaban.

Los que mejor estaban eran llevados a portear los pocos insumos y alimentos que algunas veces llegaban por tren. Estos prisioneros tenían escondido entre sus ropas unas espinas grandes y huecas en su interior. Cuando portaban alguna bolsa con harinas, usaban disimuladamente esas espinas para clavarlas en las bolsas y poder extraer algunos gramos del cereal, para su alimento. Nunca era mas que una cucharada, pero peor era nada!!!

Pelossi siempre había conservado sus herramientas, algunos peines, una tijera, una máquina cero, y por ello fue enviado a trabajar en la barraca de “limpieza corporal”. Allí entraban los prisioneros, hombres y mujeres, cada un mes aproximadamente, se tenían que quitar sus ropas que eran colocadas en grandes claves, donde por calor se mataban todos los parásitos que portaban, luego entraban a las duchas, y al salir los peluqueros, entre ellos Polissi, les cortaban el cabello y otros pelos, incluidos los de los genitales. Siempre decía que su profesión le salvó la vida.

Un día los llevaron a un tren, los encerraron en vagones de carga, y los transportaron, no recordando cuanto tiempo ni hacia adonde, ni porque. Solamente se habrían las puertas cada tanto para que se tiraran de los vagones, los cadáveres de los compañeros muertos.

Un día el tren paró y desaparecieron los guardias. Gente del lugar rompió los candados y pudieron bajar. Estaban libres y allí se enteraron que la guerra hacia varios meses que había terminado!!!.

Pelossi deambuló por vaya a saber que territorios o países y luego de varios meses pudo llegar a un puerto sobre el mediterráneo, donde consiguio contratarse en un barco carguero que venía para América del sur, como carbonero. En todo el viaje nunca pudo subir a cubierta, siempre en el sudoroso y agobiante calor de las sentinas del barco, donde estaban sus calderas, paleando el necesario carbón para que este funcione.

Y viajando llegó a Buenos Aires, y se fue a vivir a Villa Bosch, donde puso su peluquería de barrio.

Más tarde cambié de peluquería, ya empezaban a florecer los cortes de cabello con navaja……
Hoy, tantos años después todavía resuenan en mis recuerdos sus asombrosas y terribles experiencias.



jueves, 15 de junio de 2017

RÍO CONLARA Y PUENTE EN TILQUINCHO CÓRDOBA





2015: FOTOS ECLIPSE LUNA ROJA DESDE TRASLASIERRA CÓRDOBA




1975: RESTOS DE COMIDA Y ELEMENTOS EN EL CAMPING ACA SAN CLEMENTE DEL TUYÚ

Esto sucedió hace muchos años, entre los años 1972-1975, en el camping del ACA en San Clemente del Tuyú.
Estábamos acampando en familia, con nuestros hijos pequeños durante un fin de semana largo, creo que en Semana Santa. El camping esta muy completo. Nosotros no quedamos unos días más.

El domingo de Semana Santa, luego del medio día, los acampantes se empezaron a retirar. Nosotros a disfrutar de la playa. Volvimos cerca de las 18 horas, y ahora quedaban muy pocas carpas, muy distantes unas de otras.

Estábamos en un sector, que por aquellos tiempos, tenía mesas y bancos fijos. Sobre una mesa, al costado de nuestra carpa, un cajón de esos tipo frutería, con paquetes de sal, azúcar, yerba, fideos, una lata de tomate en conserva entera, etc., los paquetes abiertos pero casi llenos.

Más allá una bolsa tipo de madera, con una botella de aceite comestible, una de vinagre, una con salsa de tomates casera, todas empezadas pero en excelentes estados.

Y rápidamente empezamos una recorrida en familia por el campamento, y aparecieron jabones, una botella de champú, una de detergente, otra de lavandina, un par de botellas de vino (cerradas).

Y también algunas sandalias, fijadores artesanales de carpas, un martillo de goma, algunas sogas nuevitas, etc.

Bueno en los días siguientes disfrutamos de gastar bastante menos, disfrute de un buen vino, y nos trajimos varias cajas con alimentos, artículos de limpieza y de campamento…….

Otras épocas, otras formas de pensar, tal vez otros momentos monetarios, pero nosotros siempre gasoleros y “aprovechadores”, en esas épocas siempre volvimos con cositas de nuestros constantes campamentos y nosotros no tirábamos o dejábamos nunca nada……

lunes, 12 de junio de 2017

EL CENTENARIO DE LOS HERMANOS RODRIGUEZ ABAT

Mi jefe de sección, en La Nacional, por aquellas épocas lejanas (década del 70) se llamaba Rodríguez Abat, correntino, gran concurridor a los mitines políticos y al comité conservador, profesor de secundario, locuaz, excelente compañero, trabajador, poeta y escritor, un héroe para mi.

Tenía un hermano mellizo, que era director de escuela en su provincia. Como ellos cumplían sus 50 años, éste se vino para los Buenos Aires, a festejar tal acontecimiento junto a su hermano.

La mañana del día del gran festejo, día laborable, se vino para nuestras oficinas, en Villa Crespo, eran iguales!!!! no había forma de distinguirlos, y para colmo se presentaban igualitos, igual corte y peinado de cabello, iguales bigotes, igual pantalón, camisa, corbata y traje. Luego del horario de trabajo ambos se iban para el centro de la capital, a festejar, largo y tupido.

Pero, los muchachos traviesos, esos que siempre existen en los trabajos, enseguida inventaron la broma. Sentaron en el escritorio de nuestro jefe, a su semejante hermano, el que se presto inmediatamente a la situación.

Y siempre cae alguien, que compro enseguida. Lidio algo relacionado con el trabajo diario, y el jefe le mandó pedir su cuaderno de la primaria, para corregir????? y además le dio un papel con unos ejercicios matemáticos para hacer……..y el preguntón se fue a buscar un cuaderno, pero de pases de expedientes, que trajo presuroso, pero le informó que no entendía los mensajes del papel……..y así siguió por unas cuantas horas dando instrucciones y aprobando tareas…...hasta que llegó el momento de la torta y las velitas y todos festejamos contentos, el centenario.


PN SIERRA DE LA QUIJADA: EL PODER DEL SILENCIO

Al final de los 91 nos fuimos a pasear por Mendoza, en nuestro gol gasolero, a la vuelta decidimos pasar por Sierra de la Quijada, Prov. de San Luis.

Llegamos por la tarde, de un hermoso día, muy caluroso. Llevábamos carpa, y todo el equipo para acampar, mucha agua y fruta, cítricos, sandía y melones.

En el ingreso a la reserva, no había persona alguna, como para tener alguna información. Entramos e hicimos los recorridos habituales, todos señalizados. Regresábamos para el ingreso cuando a mitad del recorrido (en auto) encontramos el lugar para camping. Solitario, sin agua potable, con dos magros arbolitos cómo lugar de sombra (algo de sombra). Decidimos acampar. Armamos el campamento, carpa, bolsas de dormir, luz portátil conectada a la batería del auto. Nos sentamos a la tenue sombrita de uno de los dos arbolitos, y así fue pasando el tiempo. Merendamos, cenamos, y descansamos del largo viaje mañanero y del recorrido hermoso por el lugar, y en lo mejor que pudimos fuimos girando los banquitos, despacito siguiendo la poca sombra.

El cansancio nos venció, y nos dejó sin deseos de ir hasta el ingreso, para avisar que estábamos en el lugar, y nos fuimos a dormir, apenas se fue el sol, y empezó la magistral oscuridad con un cielo impresionante, espectacular, con miles de estrellas visibles.

Pero cerca de la una de la mañana, todavía estábamos sin poder conciliar nuestro sueño, y allí nos atrevimos a sincerarnos….”Che, donde estamos, en el infinito?”. “Viste no se escucha nada, ni soplar viento, ni un animalito, ni un bichito, ni una vaquita, nada…….existiremos?”. Abrimos la entrada de la carpa y nos asomamos, nada de nada. Nada se movía, y el silencio nos abrumaba totalmente, y nos fue desesperante.

Rápidamente nos levantamos, subimos al auto, y nos dirigimos a la entrada. Y grandiosamente en ese momento llegaba el Sr. Guardaparque, su esposa e hijos…...y a pesar de que no vimos a nadie, hubo alguien que ya le había avisado que tenía a unos solitarios acampantes. Se creyó que nos había pasado algo, pero luego de un rato de tartamudeante charla, nos entendió. Lo tomaron con calma y nos ayudaron con su conversación. Y nos quedamos un buen rato hasta que nos calmamos y regresamos al campamento a dormir con tranquilidad, y bien “frititos”.





sábado, 10 de junio de 2017

HUMBERTO Y LA BELLA CLIENTE.

Humberto, el que me vendió su jeep Ika 58, que tanto disfrute, era un compañero en mi trabajo, un tipo genial, muy inventivo, muy conflictivo, del que se pueden mencionar miles de anédocta…….y esta es una de ellas:

Última hora de atención al público, nuestro sector atendía a los mismos en una amplia playa de estacionamiento (autos), que por su antigua estructura denotaba otro uso, la cual tenía muchas columnas, bastante mal ubicadas para un correcto estacionamiento de vehículos.

Quedaban por atender dos o tres autos, uno de los cuales tenía por conductora una señorita muy llamativa y amable.

Hacia ya unos cuantos días, que nuestro personaje, se quejaba insistentemente, que otros empleados, no le dejaban atender a ninguna “chica especial”, y que él siempre terminaba el día atendiendo el último trámite.

Hubo acuerdo general, y el expediente de la hermosa señorita fue sigilosamente manipulado para que quedara último, y la orden fue “nadie toque ese trámite”.

Y quedó nomás la carpeta de dicha cliente, nadie la tocaba, y todos se alejaban de la mesa de distribución…..como era de esperar, Humberto se acercó disimuladamente y leyó la caratula, dándose cuenta de quien era ese trámite…….lo tomó inmediatamente y salio a la playa a cumplimentar el trámite, muy “contento y gentil”.

Hizo el trámite, mientras otorgaba larga y amable charla a la clienta, y en un momento, la llevó a mostrarle su nuevo Valiant IV……….

En ese momento unas manos ávidas de “maldad”, corrieron el auto de la señorita y lo colocaron entre dos columnas, cuestión de que el auto no podría salir de allí, por más que el chófer fuera un “as”.

También alguien retiró de la llave del portón de salida vehícular, que por la hora ya estaba cerrado, los tapones necesario para su uso.

Todos se fueron, nunca se pudo saber como termino la historia, como sacó su auto la joven, no solamente entre las dos columnas, sinó quien le abrió el portón………lo que si se supo que al día siguiente hubo que “escuchar” a Humberto!!!!!


EL AGUJERO EN EL PANTALÓN DE MI ABUELO JUAN.

Mi abuelo Juan era policía en la ciudad de Buenos Aires. El trabajo lo consiguió por recomendación de las monjitas que vivían al frente de la casa de mi abuela María, su esposa y madre de sus 4 hijos vivos, la quinta había fallecido de niña.
Yo a mi abuelo Juan no lo conocí, él murió antes de nacer yo.
Mis abuelos y sus hijos vivían en el barrio de Caballito, famoso por sus hombres muy guapos!!!, el nombre parece ser que nació porque en la pulpería y salón de bailes mas famoso del lugar, poseía de veleta un caballito pintado de blanco.

Era muy común que cada dos o tres esquinas de los barrios había un policía de consigna, esto daba por resultado que éste conociera a todos los vecinos y a muchos de los transeúntes ocasionales.

Periódicamente pasaba el carro policial de la correspondiente seccional, donde iba el oficial de calle, para obtener las novedades de sus subalternos y controlar que las consignas estuviesen en su lugar físico, con la vestimenta correcta, y en posición de vigilancia. Estos controles eran estrictos, siendo una falta grave el que los controlados estuviesen fumando. Y mi abuelo era un fumador empedernido.

Cierto día estando fumando Juan, no se percató que ya tenía frente suyo al oficial de calle, instintivamente colocó su mano derecha, donde tenía el cigarrillo prendido, dentro del bolsillo del pantalón, el reglamentario, apagando el mismo contra el forro del bolsillo, con lo que allí se hizo un importante agujero.

Por la noche al regresar a su casa le “ordenó” a su esposa que revise todo el uniforme y si había algo mal que lo solucione, pero sin decirle nada del agujero en el bolsillo de su pantalón.

María revisó toda la ropa pero exteriormente, retocó unos botones que parecían que se encontraban al borde de desprenderse, lavó la ropa y luego la planchó.

Al día siguiente de regreso, el abuelo increpando dolorosamente a María, le dice que por su culpa de no haber reparado el famoso agujero, por el había perdido todo su sueldo, recién cobrado!!!!
Digamos, que entonces, la abuela María estuvo unos cuantos días castigada!!!, y además de tener que arreglar el pantalón, estuvo todo el siguiente mes sin dinero para los gastos del hogar, debiendo apelar a parientes, comprar fiado, etc.
Nunca supo que sucedió verdaderamente con el sueldo, pero seguro que por ese agujero el dinero no se perdió……..seguramente que fue gastado en alguna partida perdida……



EL CASAMIENTO QUE NO FUE, PERO PERDURÓ!!!

Al personaje de esta historia lo vamos a llamar “José”.

José estaba separado de su primer esposa, una muy hermosa chica, pero que le gustaba una vida de diversión y nada de vida hogareña. Se separaron el día que José la fue a buscar a un boliche nocturno. En la época del 70 esta situación no era “normal”.

Luego de un tiempo, José conoció a otra chica, se enamoraron y pensaron en vivir juntos, pero por esa época no había divorcios legales. José le contó a su nueva pareja toda su historia. Pero esa historia no era posible contarla a los familiares de la nueva compañera.

La situación fue llevada al núcleo de los amigos suyos, del trabajo, e inmediatamente se empezó a buscar una solución.

Y se casaron por Civil, en un registro civil de la capital argentina.
Juez, escritorio de roble europeo, impresionante sillón de cuero, típicos cuatros nacionales en las paredes, arañas luminosas de techo, relucientes, testigos, invitados, fotógrafo, limusina, empleados del registro impecables y acordes con lo que uno puede pensar que serían, etc. Lo único la hora, algo inusual para un casamiento por civil “normal”, pero bien justificado por los novios (un amigo del novio era muy conocido del Sr. Juez?? y como todos los turnos estaban ocupados, asedió a otorgar uno fuera del horario habitual…….)

La ceremonia fue un éxito. Llegaron los novios en la lujosa limusina, impecablemente vestidos, ingresaron al salón, donde estaban los testigos, parientes y amigos. Los recibió el ayudante del Juez, los llevó al salón principal, donde el Sr. Juez los casó, luego los recién casados saludaron a todos en el amplio patio del registro y se retiraron bajo una impresionante lluvia de arroz e infinidad de flashes del fotógrafo oficial.

El Juez y su ayudantes eran del servicio de recepción de nuestra Cía., gente habituada a las ceremonias, los testigos dos empleados compañeros de trabajo del novio, como también los familiares del novio, el fotógrafo, el oficial del trabajo, la limusina aportada por un tallerista amigo, que en ese momento tenía el ampuloso auto reparando en su taller, mostradores, escritorio, sillones, cuadros, del negocio de antigüedades del padre de otro empleado, y los vecinos del barrio en la vereda presenciando la inusitada boda y dando crédito al acontecimiento la ampulosa placa identificadora del Registro Civil, bien lustrada para la ocasión.

Pero el ingreso al Registro Civil, era por la puerta derecha, y todos ingresaron por la izquierda, que era la casa de un gerente amigo del novio…….


jueves, 8 de junio de 2017

Seguinos con Humberto......

Humberto, y la historia de la bella cliente……..

Humberto, el que me vendió su jeep Ika 58, que tanto disfrute, era un compañero en mi trabajo, un tipo genial, muy inventivo, muy conflictivo, del que se pueden mencionar miles de anédocta…….y esta es una de ellas:

Última hora de atención al público, nuestro sector atendía a los mismos en una amplia playa de estacionamiento (autos), que por su antigua estructura denotaba otro uso, la cual tenía muchas columnas, bastante mal ubicadas para un correcto estacionamiento de vehículos.

Quedaban por atender dos o tres autos, uno de los cuales tenía por conductora una señorita muy llamativa y amable.

Hacia ya unos cuantos días, que nuestro personaje, se quejaba insistentemente, que otros empleados, no le dejaban atender a ninguna “chica especial”, y que él siempre terminaba el día atendiendo el último trámite.

Hubo acuerdo general, y el expediente de la hermosa señorita fue sigilosamente manipulado para que quedara último, y la orden fue “nadie toque ese trámite”.

Y quedó nomás la carpeta de dicha cliente, nadie la tocaba, y todos se alejaban de la mesa de distribución…..como era de esperar, Humberto se acercó disimuladamente y leyó la caratula, dándose cuenta de quien era ese trámite…….lo tomó inmediatamente y salio a la playa a cumplimentar el trámite, muy “contento y gentil”.

Hizo el trámite, mientras otorgaba larga y amable charla a la clienta, y en un momento, la llevó a mostrarle su nuevo Valiant IV……….

En ese momento unas manos ávidas de “maldad”, corrieron el auto de la señorita y lo colocaron entre dos columnas, cuestión de que el auto no podría salir de allí, por más que el chófer fuera un “as”.

También alguien retiró de la llave del portón de salida vehícular, que por la hora ya estaba cerrado, los tapones necesario para su uso.

Todos se fueron, nunca se pudo saber como termino la historia, como sacó su auto la joven, no solamente entre las dos columnas, sinó quien le abrió el portón………lo que si se supo que al día siguiente hubo que “escuchar” a Humberto!!!!!


domingo, 4 de junio de 2017

CÓRDOBA=ESTADO DE SUS DIQUES AL 2/6/2017



DIQUE
ALTURA LABIO SUP
ALTURA AL 2/6/2017
SITUACIÓN ACTUAL
SAN ROQUE
35,30
34,83
       -0,47
LA VIÑA
100,50
90,30
-10,20
CRUZ DEL EJE
37,20
37,15
+0,05
LOS MOLINOS
53
51,11
-11,89
EMBALSE
46,50
45,44
-1,06
LA QUEBRADA
34
32,22
-1,78
PICHANAS
44
41
-3
EL CAJÓN
30,20
29,40
-0,80